Muy pocas veces uno se detiene a pensar, escribir o simplemente a ver lo que esta en nuestro al rededor, desde un tiempo a esta parte, me he dedicado a ello a hacer música con todo lo que veo, escribir sobre lo que siento y contemplar lo que me rodea, hoy mismo es un día de lluvia quizás algo común en invierno,pero caminando sola a casa con un te en la mano, empece a sentir como el viento me rodeaba, el agua me purificaba con su hermosa he innata naturalidad, ahora sentada en mi cama sigo escuchando su hermoso sonido, sanador y purificador, todo se depura lentamente.